sábado, 11 de agosto de 2007

Tu Firma

Tu arma
se disparó
y dejó
un agujero en mi
corazón.

Tu alma
se ennegreció,
se oscureció.
Tu alma
desapareció.

Ya no brilla tu ser
ya no eres
la de ayer.
Tu alma no se ve.

La herida que en mi dejaste
sigue allí.

Dejando tu firma
del acto;
habiendo terminado
te me desapareces
y no vuelves.

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